El único propósito de escribir lo que voy a escribir ahora es que no se me olvide, espero por mi bien que esto funcione y que mi nuevo flamante, reluciente y caótico-blog no sea destruido en 3, 2, 1...
Bien, estamos de una pieza, ¡buena señal!
Todo comenzó en la biblioteca, estaba tan absorta intentando que "los beneficios que la pequeña burguesía rural católica obtuvo al apoyar el alzamiento de Franco fueron..." me pareciera algo interesante y digno de memorizar, que al mirar la hora ya eran las 00:38.
¡Maldita sea!
Sonido agudo, continuado y desagradable de mi silla al pegar un salto estrepitoso para dirigirme hacia la puerta con pasos más estrepitosos aún. Todos mirando hacia la molesta señorita que acaba de salir corriendo. Huyo de la odiosa luz blanca con un zumbido constante en medio del silencio y el sonido de las páginas pasando.
Miro al cielo. Nada. Busco la Luna. Nada. Intento que los edificios no sepulten mi visión por completo y me subo a un bordillo, que a pesar de ser bastante alto no ayuda por supuesto.
Marte se había escondido, demasiado tarde...
Me siento en el bordillo gigante a pensar que lo único que me queda es soñar que viviré hasta dosmildoscientosochentaysiete para poder verlo de nuevo, esperar que Xero me perdone (que él esté vivo también) compensarle con montones de pipas y que quiera traer el vino otra vez.
No, mejor todavía, que en dosmildoscientosochentaysiete vayamos a Marte y veamos la Tierra y la Luna como si fueran dos Lunas.
Eso sí que es un buen plan.
viernes 28 de agosto de 2009
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2 cartas sin remitente:
Vaya...Pero he de Confesarle, señorita, que un servidor tampoco pudo acudir a la citada cita, pues, maldita sea, un robusto y austero monte impedía mi visión astrológica.
De haber sido todo un Ulises, me lo habría atravesado en un suspiro...
Pero claro, el hielo se habría derritido...
¡Muy bonito su blog de usteeed! ya tenemos otro sitio donde comentarnos jajaja y bien que estén ahí los Alfiles Krausistas dándolo todo! jaja
Kissoteees
Me parece un plan brillante el de vivir años, mil años de correos equivocados y direcciones fállidas. Nadie acudió a la cita y marte se volvió pequeño como el espermatozoide de un garbanzo. Rojo, sí, como la punta de una... pero pequeño al fin y al cabo.
¿eres cenicienta? me lo pareciste cuando saliste huyendo.
Encontraré a la chica cuya letra coincida con los apuntes que dejaste atrás... Lo malo es que entonces tal vez corra el peligro de encontrar a una muchacha que no he visto en la vida y a la cual le falta un dedo (o varias falanges, no recuerdo bien). Te perseguiría pero la pata de palo me lo impide sobrenatural.
Te contaré un secreto por cierto: ¿Sábes quien es Piernadeárbol? Es un pirata. Bueno, era. Sanguinario hasta la médula. Tenía un ojo negro, algunos dicen que de maldad. Dicen que le pegó un mordisco a Cronos y que la maldad que rezumaba se le pegó a los huesos y que intentó escapar por su ojo. Otros dicen que es sangre. Que un día escuchó que si un hombre de alma negra le rebanaba el gaznate a su propio hijo y vertía la tres últimas gotas de sangre en su ojo derecho adquiriría el poder de ver el futuro. En realidad nadie sabe porque lo tenía negro, pero daba mucha grima.
En su juventud seguramente habría habido muchas muchachas que dirían que era atractivo pero tras demasiados encuentros con la ley y con sus filos su rostro ya no era lo que fue.
¿Quieres saber porqué lo llamaban Piernadeárbol? Bueno hacía el final de su vida la gente pensaba que era por su pierna iquierda de madera tallada bellamente en forma de tronco y raices de Olmo. Pero en realidad es porque en la derecha llevaba tatuado un árbol muerto. Era el árbol de la vida y en sus raíces yacía una muchacha pálida, durmiendo: era la muerte. En sus ramas había cientos de rostros de niños que miraban con curiosidad hacia abajo y en el tronco se discernían rostros amargos y sollozantes. La vida es un valle de lágrimas decía su madre. Las raices del tatuaje se perdían bajo las botas, pero era ciertamente impresionante. Ese es el origen de su nombre, espero que no lo olvides. Tal vez un día te hable de sus terribles azañas o de sus magníficas atrocidades contra la humanidad.
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